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¿Cuánto se ahorra en combustible con el alquiler de un vehículo de empresa eléctrico?

Los vehículos comerciales eléctricos gozan de una popularidad cada vez mayor entre los empresarios y los gestores de flotas. No solo por sus menores emisiones, sino también porque las ventajas económicas de un alquiler de vehículos comerciales eléctricos ser concretos y cuantificables. Sin embargo, este cambio también plantea muchas preguntas: ¿cuánto se ahorra realmente en combustible?, ¿qué ventajas fiscales hay y cuándo resulta realmente interesante este tipo de leasing para tu empresa?

En este artículo respondemos a las preguntas más frecuentes sobre el alquiler con opción de compra de vehículos comerciales eléctricos. Tanto si buscas una furgoneta pequeña como una furgoneta de empresa con doble cabina, la información que te ofrecemos a continuación te ayudará a tomar una decisión bien fundamentada.

¿Cuánto se ahorra en combustible con un coche de empresa eléctrico?

Con un vehículo comercial eléctrico, ahorras de media entre un 60 y un 80 por ciento en gastos de energía en comparación con un vehículo diésel similar. La electricidad es considerablemente más barata por kilómetro que el diésel o la gasolina, sobre todo si se recarga en un punto de recarga propio o con paneles solares. El ahorro exacto depende de tu forma de conducir, del tipo de vehículo y de los precios de la energía.

Una furgoneta diésel consume, de media, 1 litro cada 12 a 15 kilómetros, dependiendo del peso y del uso. Una furgoneta eléctrica similar consume entre 20 y 35 kWh cada 100 kilómetros. Con los precios actuales de la energía, esto significa que por kilómetro se paga rápidamente la mitad o menos en comparación con el diésel. Para las empresas que recorren muchos kilómetros a diario, esto puede suponer una diferencia de miles de euros al año.

¿Qué factores determinan el nivel de ahorro de combustible?

El ahorro no es el mismo para todas las empresas. Hay una serie de factores que determinan cuánto te queda realmente:

  • Kilometraje anual: Cuanto más conduzcas, mayor será la diferencia en los gastos de energía
  • Tipo de vehículo: Una furgoneta industrial pesada de doble cabina consume más que una furgoneta pequeña
  • Estrategia de carga: Recargar en casa o en la empresa es más barato que utilizar siempre los cargadores rápidos públicos
  • Comportamiento en carretera: Conducir de forma suave aumenta considerablemente el rendimiento de la batería

Las empresas con un uso diario intensivo de los vehículos y que disponen de su propio punto de recarga son las que obtienen un mayor ahorro. Quienes conducen poco o dependen en gran medida de la recarga rápida durante el trayecto notarán una diferencia menor, pero seguirán beneficiándose de unos costes de mantenimiento más bajos.

¿Cuál es el coste total del alquiler de un vehículo eléctrico de empresa?

El coste total del alquiler de una furgoneta eléctrica de empresa incluye la cuota mensual de alquiler, la infraestructura de recarga (si la hubiera), el seguro y el mantenimiento. La cuota de leasing de una furgoneta eléctrica suele ser más elevada que la de un vehículo de combustible fósil comparable, pero los menores costes de energía y mantenimiento compensan por completo esta diferencia en muchos casos.

En el caso del arrendamiento operativo, el mantenimiento y, en ocasiones, también el seguro están incluidos en la cuota mensual. Esto hace que los costes sean predecibles, lo que supone una gran ventaja para muchos empresarios. Los vehículos eléctricos tienen menos piezas sujetas a desgaste que los vehículos con motor de combustión: no hay que cambiar el aceite, el desgaste de los frenos es menor gracias a la frenada regenerativa y no tienen correa de distribución. Esto se traduce directamente en unos costes de mantenimiento más bajos a lo largo de la vigencia del contrato.

Costes de adquisición frente a costes de uso

El precio de compra de un vehículo comercial eléctrico es más elevado que el de su equivalente diésel. En el caso del leasing, este sobrecoste se distribuye a lo largo de la duración del contrato, pero la cuota mensual lo refleja. Para hacer una comparación acertada, hay que basarse en el coste total de propiedad: la suma de todos los costes a lo largo de todo el periodo de leasing. Si se tienen en cuenta el ahorro de combustible, los menores costes de mantenimiento y las ventajas fiscales, el balance resulta positivo para muchos perfiles de conducción.

¿Qué ventajas fiscales se aplican a los vehículos de empresa eléctricos en régimen de leasing?

Los vehículos de empresa eléctricos en régimen de leasing se benefician de un porcentaje de imposición adicional más bajo y de un impuesto de circulación más reducido que los vehículos de combustible fósil. La base imponible de los coches totalmente eléctricos es inferior al 22 % estándar, lo que reduce considerablemente los gastos mensuales netos para el conductor. Además, los vehículos eléctricos pagan menos o ningún impuesto de circulación, dependiendo del peso y la categoría.

Además, para los empresarios sujetos al IVA, este es deducible sobre los gastos de recarga y, en algunos casos, sobre la cuota de leasing. Esto hace que los costes efectivos sean inferiores a lo que sugiere el importe bruto de la factura. Es recomendable analizar estas ventajas en detalle con un asesor fiscal, ya que los beneficios exactos dependen de la forma jurídica de tu empresa y de tu situación fiscal.

Deducciones por inversión y subvenciones

Al adquirir un vehículo comercial eléctrico, es posible que puedas acogerte a la deducción por inversión en pequeñas empresas (KIA) o a la deducción por inversión medioambiental (MIA). En el caso del leasing, esto no suele aplicarse directamente al conductor, pero la empresa de leasing puede reflejar estas ventajas en la tarifa. Infórmate siempre sobre la normativa vigente, ya que las normas fiscales relativas a la conducción eléctrica cambian con frecuencia.

¿Cuándo resulta interesante desde el punto de vista económico el alquiler de un vehículo de empresa eléctrico?

El leasing de un vehículo eléctrico de empresa resulta interesante desde el punto de vista económico cuando se recorren diariamente entre 100 y 300 kilómetros, se dispone de un punto de recarga propio o se puede instalar uno, y los vehículos se utilizan durante un mínimo de tres o cuatro años. Cuantos más kilómetros recorras y más barato te resulte recargar, más rápido compensarán los menores costes de uso el plazo de leasing más largo.

Para las empresas con una ruta fija, como las de reparto o de servicios, el caso de negocio suele ser muy sólido. Las rutas son predecibles, los momentos de recarga se pueden planificar y el vehículo permanece parado por la noche en un lugar donde la recarga es fácil de organizar. Para las empresas con trayectos largos e irregulares o con pocas posibilidades de recarga propias, la decisión no resulta tan obvia y requiere un cálculo preciso.

¿Tu equipo juega mucho o poco?

¿Un empleado recorre menos de 50 kilómetros al día? En ese caso, el ahorro de combustible es menor, pero los costes de mantenimiento siguen siendo más bajos. ¿Alguien recorre habitualmente más de 200 kilómetros al día con paradas intermedias? En ese caso, la recarga durante el trayecto es un factor que hay que tener muy en cuenta. Comprar o alquilar una furgoneta pequeña si versión eléctrica solo resulta interesante si hay suficiente infraestructura de recarga disponible a lo largo del trayecto.

¿Cómo funciona en la práctica la recarga de un vehículo eléctrico de empresa?

La recarga puede realizarse de tres formas: en casa o en la empresa mediante un punto de recarga propio, a través de la red pública de recarga o en las estaciones de recarga rápida situadas junto a las autopistas. En la práctica, la mayoría de las empresas recargan sus vehículos por la noche en sus instalaciones, de modo que los coches estén totalmente cargados y disponibles durante el día. Esta es la solución más económica y práctica para la mayoría de los empresarios.

El tiempo de recarga depende del tipo de cargador y de la capacidad de la batería. Con un punto de recarga normal (11 kW), se puede recargar completamente una furgoneta eléctrica media en entre seis y ocho horas. Los cargadores rápidos (50 kW o más) recargan la batería hasta el 80 % en una hora. Por lo tanto, para el uso diario, disponer de un punto de recarga propio en la empresa es la inversión más lógica.

Tarjeta de recarga y red de recarga

Para recargar durante el trayecto, utiliza una tarjeta de recarga o la aplicación de un proveedor de redes de recarga. Muchas empresas de leasing ofrecen una tarjeta de recarga como parte del contrato de leasing. La red de recarga en los Países Bajos se ha ampliado considerablemente en los últimos años, por lo que en la mayoría de las regiones no tendrás problemas de disponibilidad. No obstante, es recomendable comprobar de antemano la disponibilidad de puntos de recarga en tus rutas habituales, sobre todo si conduces una furgoneta de empresa con doble cabina que requiere una batería de mayor capacidad.

¿Cuáles son los errores más comunes en el alquiler de vehículos eléctricos?

Los errores más comunes en el leasing de vehículos eléctricos son: subestimar la infraestructura de recarga, sobreestimar la autonomía en invierno y no calcular los costes totales a lo largo de toda la duración del contrato. Quien se fije únicamente en la cuota mensual sin tener en cuenta el ahorro energético y las ventajas fiscales, obtendrá una visión incompleta.

Otro error muy común es elegir un vehículo con una autonomía insuficiente para los trayectos diarios. Los vehículos eléctricos de empresa tienen una autonomía menor en invierno debido a las bajas temperaturas, que afectan a la batería. Por eso, planifica siempre con un margen del 20 al 30 por ciento por encima de tus necesidades diarias. Así evitarás sorpresas en los días fríos o en caso de desvíos inesperados.

Lee atentamente las condiciones del contrato

Presta también atención a las condiciones del contrato en lo que respecta a los límites de kilometraje. Muchos contratos de leasing establecen un número máximo de kilómetros al año. Si superas ese límite, tendrás que pagar un recargo por kilómetro. Si no lo alcanzas, normalmente no se te devolverá el dinero. Adapta el contrato a tu uso real del vehículo y deja un margen adicional, sobre todo si tu uso del coche varía según la temporada.

Cómo te ayudamos con el alquiler de vehículos comerciales eléctricos

Como especialistas en vehículos comerciales para la región de Brabante Septentrional, ayudamos a los empresarios en cada paso del proceso de elección de un contrato de leasing de vehículos comerciales eléctricos. Tanto si buscas una furgoneta pequeña, una furgoneta de empresa con doble cabina u otro tipo de vehículo, estaremos encantados de asesorarte sobre la opción que mejor se adapte a tu perfil de conducción y a la situación de tu empresa.

Lo que hacemos por ti:

  • Asesoramiento personalizado basado en los kilómetros que recorres a diario y en tus posibilidades de recarga
  • Una amplia gama de vehículos comerciales eléctricos, tanto nuevos como de segunda mano
  • Opciones de alquiler flexibles, adaptadas a tu presupuesto y a tus necesidades contractuales
  • Precios transparentes sin costes ocultos
  • Ayuda para encontrar el vehículo adecuado a través de nuestro servicio de alertas de stock

¿Quieres saber qué ventajas concretas puede aportar a tu empresa el alquiler de un vehículo comercial eléctrico? Ponte en contacto con nosotros para una charla sin compromiso. Estaremos encantados de analizarlo contigo.

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