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¿Cómo funciona el leasing de un coche eléctrico de empresa?

Los vehículos comerciales eléctricos gozan de una popularidad cada vez mayor entre empresarios, autónomos y gestores de flotas. La combinación de unos costes energéticos más bajos, unas ventajas fiscales y una oferta cada vez mayor hace que la conducción eléctrica resulte más atractiva que nunca para las empresas. Pero, ¿cómo funciona exactamente el alquiler con opción de compra de un vehículo comercial eléctrico y en qué hay que fijarse antes de firmar un contrato?

En este artículo respondemos a las preguntas más frecuentes sobre el alquiler con opción de compra de un vehículo comercial eléctrico. Desde los conceptos básicos hasta los detalles fiscales: cuando termines de leerlo, sabrás exactamente qué puedes esperar y cómo tomar la mejor decisión para tu empresa.

¿En qué consiste el alquiler con opción de compra de un vehículo comercial eléctrico?

El alquiler con opción de compra de un vehículo comercial eléctrico consiste en utilizar el vehículo a cambio de una cuota mensual fija, sin necesidad de comprarlo. Conduces la furgoneta o el autobús comercial eléctrico que elijas, mientras que la empresa de alquiler con opción de compra sigue siendo la propietaria del vehículo. La duración, el kilometraje y los servicios incluidos se establecen de antemano en un contrato de leasing.

El leasing es una alternativa muy habitual a la compra directa de un vehículo de empresa, ya que no es necesario adelantar una gran cantidad de dinero. En su lugar, se paga una cuota mensual fija que se puede planificar fácilmente en el presupuesto de la empresa. Esto hace que el leasing resulte atractivo tanto para los pequeños empresarios que necesitan un comprar una furgoneta pequeña a tener en cuenta, al igual que en el caso de las empresas más grandes que cuentan con toda una flota de vehículos.

¿Qué suele incluir un contrato de leasing?

El contenido de un contrato de leasing varía según el proveedor y el tipo de leasing, pero en muchos casos incluye los siguientes elementos:

  • Uso del vehículo durante un periodo acordado (normalmente de 36 a 60 meses)
  • Un límite máximo de kilometraje anual
  • Mantenimiento y reparaciones (en el caso del arrendamiento operativo completo)
  • Seguro y impuesto de circulación (dependiendo del paquete)
  • Servicio de sustitución en caso de avería o mantenimiento

En el caso de los vehículos de empresa eléctricos, el contrato también puede incluir cláusulas relativas a tarjetas de recarga o a un punto de recarga doméstico, algo que, evidentemente, no se plantea en el caso de los vehículos de combustible tradicionales.

¿Cuáles son las ventajas de alquilar un vehículo comercial eléctrico?

El alquiler con opción de compra de un vehículo comercial eléctrico ofrece múltiples ventajas frente a la compra o el alquiler con opción de compra de un vehículo de combustible. La combinación de unos costes de uso más bajos, unas normas fiscales favorables y una cuota mensual fija lo convierte en una opción atractiva para muchos empresarios, sobre todo en una época en la que la sostenibilidad cobra cada vez más importancia.

A continuación, te presentamos las principales ventajas:

  • Menores gastos de energía: Conducir un coche eléctrico sale más barato por kilómetro que conducir uno de gasolina o diésel, sobre todo si se recarga con una tarifa empresarial o en casa.
  • Imposición adicional favorable: A los vehículos eléctricos de alquiler se les aplica un porcentaje de tributación inferior al de los vehículos de combustible, lo que supone una ventaja fiscal.
  • Sin necesidad de una gran inversión inicial: Conservas tu capital circulante y distribuyes los costes a lo largo de la vigencia del contrato.
  • Conducir siempre en un vehículo moderno: Una vez finalizado el contrato, podrás cambiar fácilmente a un modelo más nuevo.
  • Imagen respetuosa con el medio ambiente: La conducción eléctrica refuerza tu imagen de sostenibilidad ante los clientes y los contratistas.
  • Acceso a zonas medioambientales: Cada vez son más las ciudades que aplican restricciones medioambientales; con un vehículo de empresa eléctrico puedes circular libremente por todas partes.

Además, ahorrarás en mantenimiento, ya que los motores eléctricos tienen menos piezas sujetas a desgaste que los motores de combustión. No hay que cambiar el aceite, el desgaste de los frenos es menor gracias a la frenada regenerativa y, en general, se producen menos averías. A largo plazo, esto se traduce en unos costes totales de uso más bajos.

¿Cuál es la diferencia entre el arrendamiento operativo y el financiero?

La diferencia entre el arrendamiento operativo y el financiero radica en la propiedad del vehículo y en el reparto de los riesgos. En el arrendamiento operativo, la empresa de arrendamiento sigue siendo la propietaria del coche y asume el riesgo del valor residual. En el arrendamiento financiero, se compra el vehículo, por así decirlo, a plazos y, al final del plazo, te conviertes en propietario.

Explicación del arrendamiento operativo

El arrendamiento operativo es la modalidad de arrendamiento más habitual para los vehículos de empresa. Se paga una cuota mensual fija por el uso del vehículo, que incluye servicios como el mantenimiento, el seguro y el impuesto de circulación. Al finalizar el contrato, se devuelve el coche. No se asume ningún riesgo sobre el valor residual del vehículo.

Esto hace que el arrendamiento operativo sea muy claro: sabes exactamente cuánto te cuesta al mes y no tienes que preocuparte por la venta ni por la depreciación del vehículo. Es ideal si quieres conducir siempre un modelo actual y reducir las cargas administrativas.

Explicación del arrendamiento financiero

En el caso del arrendamiento financiero, la compra del vehículo se financia a través de una empresa de arrendamiento. Pagas una cuota mensual, pero el vehículo figura en tu balance como activo de la empresa. Al final del plazo, pagas un importe residual y te conviertes en propietario del coche.

El arrendamiento financiero resulta interesante si, al final, quieres convertirte en propietario del vehículo o si quieres contabilizarlo en el balance. La desventaja es que asumes el riesgo del valor residual y eres responsable del mantenimiento y del seguro, a menos que lo acuerdes por separado. Para un furgoneta de doble cabina Si lo utilizas de forma intensiva, a veces puede resultar más rentable a largo plazo.

¿Cómo se calcula la base imponible en el caso de un vehículo de empresa eléctrico en régimen de leasing?

La base imponible de un vehículo de empresa eléctrico en régimen de leasing se calcula como un porcentaje del valor de catálogo del vehículo. Este importe se suma a tu base imponible. En el caso de los vehículos de empresa totalmente eléctricos, se aplica un porcentaje de imputación fiscal más bajo que en el de los vehículos con motor de combustión, lo que se traduce en una liquidación tributaria menor.

El porcentaje de imputación estándar para los coches no eléctricos es del 22% del valor de catálogo. A los vehículos eléctricos se les aplica un tipo reducido. El Gobierno ha ido aumentando este tipo de forma gradual en los últimos años, pero, por el momento, los vehículos eléctricos siguen siendo fiscalmente más ventajosos. Consulta siempre los porcentajes actuales en la Agencia Tributaria, ya que pueden variar cada año.

¿Cómo funciona en la práctica la base imponible adicional?

Imagina que alquilas un vehículo de empresa eléctrico con un valor de catálogo de 40 000 euros. Con un porcentaje de imputación del 16%, la imputación asciende a 6.400 euros al año, es decir, algo más de 533 euros al mes. Este importe se suma a tu base imponible. En función de tu tramo impositivo, pagarás por ello el impuesto sobre la renta de las personas físicas o el impuesto de sociedades.

¿Utilizas el coche de empresa también para uso privado? En ese caso, se aplica la tributación por uso privado. Si puedes demostrar, mediante un registro de trayectos exhaustivo, que recorres menos de 500 kilómetros al año por motivos privados, no tendrás que pagar la tributación por uso privado. Por lo tanto, en caso de uso exclusivamente profesional, merece la pena llevar una contabilidad precisa.

¿Qué hay que tener en cuenta al firmar un contrato de leasing de un vehículo de empresa?

A la hora de formalizar un contrato de leasing para un vehículo de empresa, hay una serie de aspectos que debes comprobar detenidamente antes de firmar. Los más importantes son: el kilometraje incluido, la duración del contrato, el valor residual, las cláusulas de penalización y qué es exactamente lo que incluye y lo que no incluye el paquete de mantenimiento.

Tómate tu tiempo para revisar cada parte del contrato. Los contratos de leasing son jurídicamente vinculantes y suelen tener una vigencia de varios años. Un pequeño descuido puede acarrear gastos inesperados al final del plazo.

Kilometraje y kilómetros adicionales

Cada contrato de leasing incluye un límite máximo de kilómetros anuales. Si superas el límite acordado, tendrás que pagar una multa por cada kilómetro adicional. Por eso, calcula de forma realista el número de kilómetros que prevés recorrer al año; es mejor que te quedes un poco por encima que por debajo. Los kilómetros adicionales resultan más caros a posteriori que contratar un paquete superior desde el principio.

Mantenimiento y daños

Comprueba qué gastos de mantenimiento están incluidos en la cuota mensual. En el caso del leasing operativo completo, la cobertura suele ser amplia, pero en algunos contratos los neumáticos o determinadas reparaciones corren a tu cargo. Fíjate también en la gestión de siniestros: ¿cómo se gestionan los pequeños siniestros y cuáles son las franquicias?

Rescisión anticipada

¿Quieres rescindir el contrato antes de tiempo, por ejemplo, porque tu empresa está reduciendo su actividad o porque quieres cambiar de vehículo? En ese caso, la mayoría de las empresas de leasing aplican una penalización. Infórmate con antelación sobre las condiciones de rescisión anticipada y si hay opciones flexibles disponibles.

Infraestructura de recarga y especificaciones eléctricas

En el caso de un vehículo de empresa eléctrico en régimen de leasing, es recomendable preguntar también por las condiciones relativas a las opciones de recarga. ¿Se incluye una tarjeta de recarga? ¿Se incluye un punto de recarga doméstico o se puede instalar uno? ¿Cuál es la capacidad de recarga del vehículo y se adapta a tu uso diario?

¿Cómo se empieza a alquilar un vehículo de empresa eléctrico?

Para alquilar un vehículo de empresa eléctrico, lo primero es analizar tus necesidades de conducción, elegir la modalidad de alquiler adecuada y solicitar presupuestos a proveedores de confianza. A continuación, compara las condiciones del contrato, elige el vehículo que más te convenga y firma el contrato. Una vez hecho esto, el vehículo de empresa estará listo para su uso.

Un enfoque estructurado te ayudará a tomar la decisión correcta. Sigue estos pasos:

  1. Determina tu uso: ¿Cuántos kilómetros recorres al año? ¿Qué capacidad de carga necesitas? ¿Conduces por la ciudad, por la autopista o por zonas rurales?
  2. Selecciona el tipo de vehículo: ¿Una furgoneta eléctrica pequeña, una con caja de carga más grande o una furgoneta comercial de doble cabina? Adapta tu elección a tus actividades diarias.
  3. Elige la modalidad de leasing: ¿Arrendamiento operativo o financiero? Descubre qué situación fiscal y financiera se adapta mejor a tu empresa.
  4. Solicita varios presupuestos: No te limites a comparar la cuota mensual, sino que compara también los servicios incluidos, el kilometraje y las condiciones del contrato.
  5. Revisa el contrato: En caso de duda, pide a un asesor o a un contable que revise el documento antes de firmarlo.
  6. Norma sobre la infraestructura de recarga: Asegúrate de poder recargar el vehículo en tu domicilio o en las instalaciones de tu empresa antes de que te lo entreguen.

Ponte también en contacto con tu contable o asesor fiscal para calcular las consecuencias fiscales en tu situación concreta. Así evitarás sorpresas a la hora de presentar la declaración de la renta.

Cómo le ayudamos a alquilar un coche eléctrico de empresa

En Van den Hurk Bedrijfswagens te ayudamos de principio a fin a encontrar el vehículo comercial eléctrico adecuado en régimen de leasing. Entendemos que cada empresario tiene unas necesidades diferentes en cuanto a su vehículo, su presupuesto y el uso que le va a dar. Por eso ofrecemos un asesoramiento personalizado y a medida, para que no te pierdas en una maraña de especificaciones técnicas y condiciones contractuales.

Lo que hacemos por usted:

  • Consulta personalizada sobre tus necesidades de conducción y el vehículo comercial eléctrico más adecuado
  • Amplia gama de vehículos comerciales eléctricos, desde furgonetas compactas hasta modelos más grandes
  • Opciones de arrendamiento flexibles, tanto de tipo operativo como financiero, adaptadas a tu situación
  • Precios transparentes sin costes ocultos
  • Asistencia en la entrega y en cuestiones prácticas, como la infraestructura de recarga
  • Más de 60 años de experiencia en la región de Helmond y Brabante Septentrional

¿Quiere saber qué Opciones de leasing para vehículos comerciales eléctricos ¿Quieres que nos ocupemos de tu empresa? Ponte en contacto con nosotros para una charla sin compromiso. Estaremos encantados de ayudarte a encontrar la solución más adecuada y de asegurarnos de que te pongas en marcha con un vehículo que se adapte realmente a tus necesidades.

Pedir dinero prestado cuesta dinero