¿Qué ocurre al finalizar el contrato de leasing de un vehículo de empresa eléctrico?
El leasing de un vehículo comercial eléctrico es una opción muy popular entre los empresarios que desean disfrutar de flexibilidad en la conducción sin tener que realizar grandes inversiones iniciales. Pero, ¿qué ocurre realmente cuando vence el contrato de leasing? Muchas empresas se plantean esta pregunta demasiado tarde, cuando una buena preparación puede ahorrarte mucho dinero y molestias. Tanto si estás pensando en un leasing de coches eléctricos de empresa, quieres comprar una furgoneta pequeña o ampliar tu flota con una furgoneta de doble cabina: el final de un contrato de leasing es un momento importante para tomar decisiones informadas.
En este artículo respondemos a las preguntas más frecuentes sobre la finalización de un contrato de leasing de vehículos eléctricos. Desde el valor residual hasta los gastos de devolución, y desde la renovación del leasing hasta la compra: aquí lo encontrarás todo paso a paso.
¿Qué supone el fin del contrato de leasing de un vehículo de empresa eléctrico?
El fin del contrato de leasing de un vehículo eléctrico de empresa significa que tu contrato de leasing vence formalmente y que devuelves el coche a la empresa de leasing, a menos que elijas otra opción. En ese momento se evalúa el estado del vehículo, se liquidan los kilómetros de más que haya y tú decides qué va a pasar a partir de ahí con el coche o con tu movilidad.
En un contrato de leasing operativo, no eres el propietario del coche durante la vigencia del contrato. Pagas una cuota mensual por el uso, el mantenimiento y, a menudo, también el seguro. Al final del periodo contractual, normalmente tras tres o cinco años, devuelves el vehículo a la empresa de leasing. Esta, a su vez, vende el coche en el mercado de segunda mano o mediante subasta.
En el caso del arrendamiento financiero, la situación es diferente. En este caso, en principio ya eres propietario durante el periodo de arrendamiento y, al finalizar el contrato, puedes adquirir el coche en su totalidad pagando el valor residual. Por lo tanto, es importante saber bien de antemano qué tipo de contrato de arrendamiento has firmado, ya que eso determina las opciones de las que dispones cuando finaliza el contrato.
¿Qué opciones tienes cuando vence tu contrato de leasing?
Cuando vence tu contrato de leasing, normalmente tienes tres opciones: devolver el coche y firmar un nuevo contrato, comprar el coche por su valor residual o prorrogarlo temporalmente mientras decides qué hacer. La opción que más te convenga dependerá de tu situación empresarial, tu presupuesto y tu forma de conducir.
Opción 1: Devolver el coche
La opción más habitual es, sencillamente, devolver el coche. Devuelves el coche a la empresa de leasing, te sometes a una revisión final y ya está. Esta es la opción más flexible, sobre todo si quieres cambiar a un modelo más nuevo o a otro tipo de vehículo, como una furgoneta de empresa con doble cabina o una furgoneta eléctrica.
Opción 2: Comprar el coche
Muchas empresas de leasing te ofrecen la posibilidad de comprar el coche al finalizar el contrato por el valor residual fijado de antemano. Esto puede resultar interesante si el coche se adapta bien a tus necesidades y el valor de mercado es superior a ese valor residual. Más adelante en este artículo encontrarás más información sobre cuándo es una buena opción.
Opción 3: Renovar el contrato o cambiar de compañía
¿Aún no te has decidido definitivamente? En muchos casos, puedes prorrogar temporalmente el contrato de leasing, a menudo por meses. Esto te da margen para elegir con tranquilidad un nuevo coche o un nuevo contrato sin prisas.
¿Cómo se calcula el valor residual de un vehículo eléctrico de empresa?
El valor residual de un vehículo de empresa eléctrico es la cantidad que la empresa de leasing espera obtener al vender el vehículo al finalizar el contrato. Esta cantidad se fija al inicio del contrato de leasing en función de la depreciación prevista, el kilometraje y las condiciones del mercado.
En el caso de los vehículos eléctricos, el valor residual ha sido históricamente un tema complicado. La tecnología evoluciona rápidamente, lo que hace que los modelos más antiguos pierdan valor más rápido cuando salen al mercado versiones más nuevas y asequibles. Las empresas de leasing tienen esto en cuenta y, en ocasiones, estiman el valor residual de forma conservadora, lo que puede traducirse en cuotas mensuales más elevadas.
Factores que influyen en el valor residual
- Capacidad y estado de la batería: Una batería que sigue funcionando bien aumenta considerablemente el valor residual.
- Kilometraje: Cuanto más hayas conducido en comparación con el número de kilómetros acordado, menor será el valor residual.
- Reconocimiento de marca: Las marcas populares que ofrecen una amplia gama de servicios conservan mejor su valor.
- Estado del vehículo: Los daños, el desgaste y los accesorios que faltan reducen el valor residual.
- Condiciones del mercado: La demanda de vehículos eléctricos de segunda mano influye en gran medida en el precio de venta real.
A la hora de firmar un contrato de leasing, es recomendable prestar mucha atención al valor residual acordado. Un valor residual más alto supone cuotas mensuales más bajas, pero también un precio de compra más elevado si más adelante quieres quedarte con el coche.
¿Cuáles son los costes al devolver un coche eléctrico de leasing?
Al devolver un coche eléctrico de leasing, se pueden aplicar costes adicionales por daños que superen el desgaste normal, exceso de kilómetros y piezas o documentos que falten. Estos costes pueden dispararse si no se prestan atención a tiempo.
La empresa de leasing realiza lo que se conoce como «inspección final» en el momento de la devolución. En ella se comprueba el estado de la carrocería, el interior, los neumáticos y el estado técnico del vehículo. Los pequeños arañazos o el desgaste leve suelen considerarse parte del desgaste normal por uso y no se cobran. Sin embargo, los daños más graves, las abolladuras o los parachoques dañados sí que se facturan.
Gastos habituales al devolver un artículo
- Kilómetros adicionales: Si has recorrido más kilómetros de los acordados, pagarás una cantidad fija por cada kilómetro adicional.
- Daños: Gastos de reparación por daños que no se deben al desgaste normal.
- Llaves o documentos que faltan: La pérdida de una llave de repuesto o del permiso de circulación conlleva gastos adicionales.
- Cable de carga o accesorios: En el caso de los vehículos eléctricos, también es necesario que se incluya el cable de carga original.
Para evitar sorpresas, es recomendable inspeccionar el coche por tu cuenta unas semanas antes de devolverlo o encargar una revisión independiente. De este modo, podrás reparar tú mismo los pequeños daños, lo que suele resultar más barato que los costes que cobra la empresa de leasing.
¿Es una buena idea comprar un vehículo eléctrico de empresa al finalizar el contrato de leasing?
Puede ser una buena idea comprar un vehículo de empresa eléctrico al finalizar el contrato de leasing, pero solo si el valor residual es inferior al valor real de mercado del vehículo y si el estado de la batería sigue siendo bueno. En otros casos, suele ser más ventajoso firmar un nuevo contrato o elegir otro vehículo.
La ventaja de comprar el coche tras el arrendamiento es que ya lo conoces. Sabes cómo se conduce, cuál es su historial de consumo y si ha tenido problemas técnicos. Eso te da seguridad. Además, en el caso de un arrendamiento financiero, a veces puedes beneficiarte de un valor residual inferior al precio actual de mercado, lo que significa que adquieres el coche por un precio inferior al que vale en el mercado libre.
¿Cuándo resulta interesante comprar tras un contrato de leasing?
- El valor residual es inferior al valor de mercado actual de vehículos de segunda mano similares.
- La batería aún tiene buena autonomía y el vehículo tiene pocos kilómetros.
- Estás satisfecho con el comportamiento en carretera y la infraestructura de recarga se adapta a tu zona de trabajo.
- Quieres invertir en una vivienda en propiedad en lugar de seguir alquilando.
¿En qué casos no es tan recomendable comprar tras un contrato de leasing?
- La batería ya muestra un desgaste notable y la autonomía ha disminuido.
- Próximamente saldrán al mercado nuevos modelos con mejores prestaciones a un precio similar.
- Quieres más flexibilidad y no quieres comprometerte a largo plazo con un solo vehículo.
¿Estás pensando en un comprar un vehículo comercial eléctrico ¿Como vehículo de segunda mano al finalizar un contrato de leasing? En ese caso, es recomendable comprobar el estado de la batería y solicitar el historial de mantenimiento antes de tomar una decisión.
¿Cuándo es un nuevo contrato de leasing la mejor opción?
Un nuevo contrato de leasing es la mejor opción si quieres beneficiarte de la tecnología más avanzada, mantener unas cuotas mensuales predecibles y evitar una gran inversión inicial. Especialmente en el segmento de los vehículos comerciales eléctricos, donde la tecnología evoluciona rápidamente, un nuevo contrato ofrece muchas ventajas.
Con un nuevo contrato de leasing, podrás disfrutar de los modelos más recientes, con mayor autonomía, tiempos de recarga más rápidos y un software mejorado. Esto es importante si recorres muchos kilómetros a diario o si la gestión de tu empresa depende de una conducción eléctrica fiable. Además, con un nuevo contrato, vuelves a tener garantizados la garantía y el mantenimiento, lo que te permite mantener bajos los gastos imprevistos.
Ventajas de un nuevo contrato de leasing
- Siempre conducirás un vehículo moderno, equipado con los sistemas de seguridad más avanzados.
- Tus gastos mensuales se conocen de antemano y son manejables.
- El mantenimiento y las reparaciones suelen estar incluidos.
- Puedes optar por otro tipo de vehículo que se adapte mejor a las necesidades actuales de tu empresa, como comprar o alquilar una furgoneta pequeña en lugar de una furgoneta más grande.
¿Necesitas más espacio de carga o quieres una furgoneta de empresa con doble cabina para tu equipo? En ese caso, el final de un contrato de leasing es el momento ideal para adaptar de nuevo tu flota a la situación de tu empresa. Tómate tu tiempo para comparar las opciones disponibles en el mercado y ver qué tipo de vehículo se adapta mejor a tu uso diario.
Cómo te ayudamos al finalizar el contrato de leasing de tu vehículo de empresa eléctrico
El fin de un contrato de leasing es un buen momento para replantearte tus necesidades de movilidad. Te ayudamos en este proceso, desde el asesoramiento sobre la mejor opción de sustitución hasta la búsqueda del vehículo comercial eléctrico o la furgoneta adecuados de nuestro stock.
Con nosotros encontrarás una amplia oferta que se adapta a lo que necesitas cuando finalice tu contrato de leasing:
- Un amplio stock de vehículos comerciales eléctricos, tanto nuevos como de segunda mano
- Opciones de leasing flexibles adaptadas a la situación de tu empresa y a tu estilo de conducción
- Asesoramiento personalizado sobre la elección entre comprar, alquilar con opción de compra o adquirir un vehículo de segunda mano
- Precios transparentes sin costes ocultos
- Más de 60 años de experiencia en la región de Helmond y Brabante Septentrional
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