¿Qué vehículos comerciales eléctricos hay disponibles para logística?
Para las empresas de logística, existen varios vehículos utilitarios eléctricos que se adaptan perfectamente a las necesidades de transporte. El Ford E-Transit, Mercedes eVito y Volkswagen e-Crafter ofrecen excelentes capacidades de carga y una autonomía fiable para las rutas diarias. Estos vehículos combinan practicidad con menores costes de explotación y acceso a zonas medioambientales, lo que los hace ideales para las operaciones logísticas modernas.
¿Cuáles son los mejores vehículos comerciales eléctricos para empresas de logística?
En Ford E-Transit está a la cabeza en aplicaciones logísticas con un volumen de carga de hasta 15,1 m³ y una carga útil de hasta 1.758 kg. Este modelo ofrece una autonomía de unos 317 kilómetros y está disponible en distintas configuraciones, desde furgonetas cerradas hasta chasis personalizados.
En Mercedes eVito se dirige a las necesidades logísticas de tamaño medio con un volumen de carga de 6,6 m³ y una autonomía de hasta 421 kilómetros. Este vehículo destaca en la distribución urbana y ofrece una excelente maniobrabilidad en lugares de carga y descarga estrechos.
Para transportes más pesados, el Volkswagen e-Crafter una opción potente con una capacidad de carga de hasta 10,7 m³ y una carga útil de hasta 1.720 kg. La autonomía de unos 173 kilómetros hace que este vehículo sea adecuado para la distribución regional.
Otras opciones interesantes son Renault Master E-Tech Eléctrico y el Iveco eDaily, ambos ofrecen ventajas específicas para diferentes aplicaciones logísticas. Estos modelos destacan por su robustez y fiabilidad en entornos comerciales.
¿Cuántos kilómetros se pueden hacer con un coche eléctrico de empresa?
La autonomía de los vehículos comerciales eléctricos varía entre 150 y 400 kilómetros, según el modelo y la capacidad de la batería. El sitio Mercedes eVito logra hasta 421 kilómetros, mientras que modelos como el Volkswagen e-Crafter alcanzan unos 173 kilómetros.
Hay varios factores que afectan significativamente a la autonomía real. Las condiciones climáticas frías pueden reducir la autonomía con el 20-30%, ya que la batería funciona con menos eficiencia y requiere energía para la calefacción del habitáculo. Una carga completa aumenta el consumo de energía, especialmente con paradas y arranques frecuentes en entornos urbanos.
Tu estilo de conducción influye directamente en la autonomía. Una aceleración suave y un frenado anticipado pueden mejorar la autonomía en 15-25%. Aprovecha al máximo el frenado regenerativo soltando el acelerador antes en semáforos e intersecciones.
Consejos prácticos para obtener la máxima autonomía: planifica rutas con pausas de carga, evita el peso innecesario en el espacio de carga y utiliza los modos de conducción ecológica cuando estén disponibles. Precalentar el habitáculo durante la carga ahorra capacidad de la batería en carretera. Deja un margen de seguridad de 20% en la planificación de la ruta para hacer frente a circunstancias imprevistas.
¿Cuánto cuesta cargar un coche eléctrico de empresa?
La recarga en casa cuesta entre 0,08 y 0,12 euros por kilómetro, mientras que los cargadores rápidos públicos cuestan entre 0,15 y 0,25 euros por kilómetro. Una carga completa de un Ford E-Transit cuesta entre 15 y 20 euros en casa, frente a los 50-70 euros de un depósito diésel lleno.
El mayor ahorro de costes se consigue recargando de forma inteligente. Sobre todo, recarga en casa o en el trabajo con tus propias estaciones de carga, donde podrás beneficiarte de tarifas preferentes. Muchos proveedores de energía ofrecen tarifas comerciales especiales para la conducción eléctrica, con costes más bajos durante las horas valle.
Las estaciones públicas de recarga tienen diferentes estructuras tarifarias. Los cargadores de CA (hasta 22 kW) suelen costar entre 0,25 y 0,35 euros por kWh, mientras que los cargadores rápidos de CC pueden costar entre 0,45 y 0,65 euros por kWh. Los abonos a las redes de recarga suelen reducir considerablemente estas tarifas.
La comparación con el diésel muestra claras ventajas: mientras que un coche de empresa diésel cuesta entre 0,15 y 0,20 euros por kilómetro de combustible, la conducción eléctrica se mantiene por debajo de los 0,12 euros por kilómetro cuando se carga en casa. En 30.000 kilómetros al año, esto supone un ahorro de entre 900 y 2.400 euros en combustible. Si a esto añadimos los menores costes de mantenimiento, el ahorro es total.
¿Qué capacidad de carga tienen los vehículos comerciales eléctricos?
Los vehículos comerciales eléctricos ofrecen capacidades de carga similares a las de sus equivalentes diésel, aunque la batería y los componentes eléctricos a veces ocupan espacio. El sitio Ford E-Transit conserva 15,1 m³ de volumen de carga, idéntico a la versión diésel, con una carga útil de hasta 1.758 kg.
La distribución del peso varía en función de la ubicación de las baterías. Los vehículos comerciales eléctricos suelen tener un centro de gravedad más bajo debido a las baterías en el suelo, lo que mejora la estabilidad de conducción pero puede limitar el peso máximo de la carga útil. La Mercedes eVito ofrece 6,6 m³ de espacio de carga con una carga útil de hasta 1.226 kg.
Para la planificación logística, esto significa que puede que tengas que organizar las rutas de forma diferente. Mientras que con el diésel se puede hacer un viaje pesado, con el eléctrico es mejor optar por dos viajes más ligeros dentro de la autonomía. Esto exige replantearse las estrategias de carga y la optimización de las rutas.
Implicaciones prácticas para las operaciones diarias: compruebe siempre la combinación de peso y volumen al cargar. Los vehículos comerciales eléctricos suelen alcanzar su límite de peso antes de que el espacio de carga esté lleno, especialmente cuando transportan mercancías pesadas. Planifique las paradas de carga estratégicamente en sus rutas y tenga en cuenta las ‘paradas de repostaje’ más largas para recargar en comparación con el repostaje diésel.
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