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¿Qué vehículos comerciales eléctricos son adecuados para el comercio minorista?

Para el sector minorista, su vehículos comerciales eléctricos con un amplio espacio de carga y una autonomía fiable son la mejor opción. Modelos compactos como la Renault Kangoo E-Tech son perfectos para entregas en ciudad, mientras que vehículos más grandes como la Mercedes eVito ofrecen más volumen para transportes más voluminosos. La elección depende de la zona de reparto, el tipo de mercancía y el kilometraje diario.

¿Por qué cada vez más minoristas optan por vehículos comerciales eléctricos?

Los minoristas se están pasando a los vehículos comerciales eléctricos por sus menores costes de explotación, el acceso a zonas medioambientales y una mejor imagen corporativa. Los vehículos eléctricos tienen menores costes de mantenimiento al carecer de piezas complejas en el motor y ofrecen entregas silenciosas, especialmente apreciadas en zonas urbanas.

Los beneficios financieros son significativos. Desde enero de 2025, el BPM se aplica a los vehículos de empresa diésel, lo que hace más ventajosas las alternativas eléctricas. Ahorras en combustible y mantenimiento y te beneficias de varias ventajas fiscales, como un tipo adicional más bajo.

Para su imagen corporativa, los coches eléctricos de empresa causan una impresión positiva en los clientes. Cada vez más consumidores aprecian las prácticas empresariales sostenibles. Además, los vehículos eléctricos le permiten acceder a zonas medioambientales vedadas a los vehículos diésel, lo que aumenta sus opciones de reparto.

¿Qué vehículos comerciales eléctricos tienen suficiente capacidad de carga para el comercio minorista?

Para el sector minorista, existen vehículos comerciales eléctricos con volúmenes de carga que van de los 3 a los 17 metros cúbicos. Modelos compactos como el Citroën ë-Berlingo ofrecen 3,3 m³ de espacio de carga y son ideales para pequeños paquetes y entregas urbanas. Para volúmenes mayores, puedes optar por vehículos como el Ford E-Transit, con hasta 15,1 m³ de espacio de carga.

La capacidad de carga oscila entre los 600 kg de los modelos compactos y los 1.700 kg de las furgonetas más grandes. Para las tiendas de ropa que transportan principalmente mercancías ligeras, los modelos más pequeños son suficientes. Las tiendas de electrónica suelen necesitar más protección y pueden beneficiarse de vehículos con mamparas fijas.

Para el sector alimentario, existen carretillas frigoríficas especializadas en versión eléctrica. Éstas mantienen su capacidad de refrigeración sin hacer funcionar el motor, ahorrando energía. Al hacer su elección, preste atención a aspectos prácticos como la altura del umbral de carga y el número de puertas para una carga y descarga eficientes.

¿Qué distancia puede recorrer un vehículo eléctrico de reparto de empresa?

Los vehículos comerciales eléctricos modernos tienen una autonomía de entre 200 y 400 kilómetros, según el modelo y la capacidad de la batería. Para la mayoría de los minoristas con entregas locales o regionales, esto es más que suficiente. Los modelos compactos suelen alcanzar los 250-300 km, mientras que las furgonetas más grandes suelen recorrer 200-250 km con una sola carga.

La autonomía real depende de varios factores. El frío puede reducir la autonomía en 20-30%, mientras que el aire acondicionado o la calefacción también consumen energía. Tu estilo de conducción influye mucho: acelerar despacio y anticiparte al tráfico ayuda a maximizar la autonomía.

Para sus rutas de reparto, puede calcular fácilmente si la autonomía es suficiente. Sume sus kilómetros diarios y reserve el 20% para imprevistos. La mayoría de los minoristas recorren entre 80 y 150 km al día, lo que entra dentro de la autonomía de los vehículos comerciales eléctricos.

¿Cuál es el coste de los vehículos comerciales eléctricos frente a los diésel?

Los vehículos comerciales eléctricos tienen unos costes de adquisición más elevados, pero unos costes de explotación inferiores a los de los vehículos diésel. En un periodo de cuatro años, los costes totales suelen ser similares o incluso inferiores en los modelos eléctricos. Por término medio, el periodo de amortización oscila entre 2 y 4 años, en función del kilometraje anual.

Los costes de energía por kilómetro son significativamente más bajos. Mientras que con el gasóleo se pagan entre 0,15 y 0,20 euros por kilómetro de combustible, la electricidad suele costar entre 0,05 y 0,08 euros por kilómetro. Con 20.000 km al año, se ahorran entre 2.000 y 3.000 euros en combustible.

Los costes de mantenimiento son menores en los vehículos eléctricos 30-50%. No hay aceite que cambiar, no hay tubos de escape que puedan oxidarse y los frenos se desgastan menos gracias al frenado regenerativo. Las primas de los seguros suelen ser similares, pero algunas aseguradoras ofrecen descuentos para los vehículos eléctricos.

No olvides tener en cuenta las ventajas fiscales. Los coches eléctricos de empresa tienen una tasa de adición más baja y puedes beneficiarte de diversas subvenciones y exenciones fiscales que reducen aún más el coste total.

Cómo ayudamos con los vehículos industriales eléctricos

Apoyamos a los minoristas en la transición a vehículos comerciales eléctricos con asesoramiento personalizado y soluciones flexibles. Con más de 60 años de experiencia, sabemos qué vehículos se adaptan mejor a sus necesidades y operaciones de reparto específicas.

Nuestro servicio incluye:

  • Asesoramiento personal para elegir el coche eléctrico de empresa adecuado
  • Comparación transparente de costes entre alternativas eléctricas y diésel
  • Opciones de arrendamiento flexibles que se adaptan a su flujo de caja y a sus planes de crecimiento
  • Ayuda para solicitar subvenciones y beneficios fiscales
  • Asistencia y servicio para una conducción eléctrica sin preocupaciones

Gracias a nuestro amplio stock y a nuestra fuerte presencia regional, le garantizamos un rápido cambio a una movilidad empresarial sostenible. Póngase en contacto con nosotros para hablar sin compromiso sobre las posibilidades para su negocio minorista.

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